lunes, 6 de octubre de 2008

Un día en la vida del autónomo

Si a esto le añadís un portátil, un bolso abierto q vertía de todo, un par de peluches, dos móviles, los dos libros de cuentas, el inalámbrico y la libreta de currar ese era el cuadro q ayer de noche había sobre mi cama. Tocaba hacer la trimestral de Hacienda y retocar la anterior trimestral antes de q me llamaran al orden. Después de llevar dos semanas haciéndome la remolona y no queriendo pasar por un trance como este no me quedó más remedio y ayer acabé el día con el cabreo q te supone pagar 400 euros a Hacienda (q nadie me vuelva a decir q Hacienda somos todos, pq lo q trabajo yo es mi trabajo no el de los empleados de Hacienda). Y lo peor no es eso, sino todo lo q viene después. No sé en q estaría pensando cuando decidí ser legal y acceder a pasar por todo esto. Hoy os voy a trasladar al maravilloso mundo de los autónomos.
Sí, ser colaboradora incluye, además de no estar vinculada a una empresa q te puede dar la patada en cuento quiera, aprender sobre contabilidad la de Dios (nunca fue tan cierto aquello de q se aprende de los errores) y perder horas y horas, y dinero, de tu tiempo en trámites administrativos q son de lo más engorrosos y aburridos.
Bueno, pues ya q hoy tenía q empezar a currar pronto me dije 'vas a aprovechar a hacer lo de Hacienda y te lo quitas de en medio, q luego llega el viernes y no te da tiempo a nada'. Así q allá q me fui yo y después de la rueda de prensa mañanera me paso por el banco.
Lo primero: buscar una sucursal de mi banco en la q puedas aparcar. Vale es lunes, día de mercado, lo q dificulta aún más conseguir estacionamiento. Trabajo en un pueblo en el q encontrar un aparcamiento es más difícil q encontrar un buen novio, así q hay q recurrir a la segunda fila, dejar el coche encima de la acera,... Caí en un banco q está en el casco histórico, pero q está poco concurrido y tiene una glorieta justo a la puerta. Allá q me voy y claro, no soy la única q piensa en dejar el coche mal aparcado, así q el carril externo de la glorieta (sí, enterito) ya estaba lleno y no me quedó otra q subir el coche encima la acera, hacer maniobra y dejar medio coche en la glorieta y el otro medio entre una farola y un macetero. En cinco minutos entré el banco, pagué, salí y comprobé q ni me había llevado el coche la grúa ni me habían puesto multa. Primer obstáculo, superado.
Entonces tocaba buscar una librería/ tienda donde hicieran fotocopia para quedarme con una copia de los impresos q iban pa' Hacienda. Pues claro, lo mismo q antes: buscar una q pueda aparcar a la puerta, me atiendan rápido y la poli no pasé mucho por allí. No se me ocurrió ninguna, así q como tenía q ir a otra rueda de prensa a otro pueblo, a una distancia de unos 9 kilómetros me dije, pues paro en el pueblo de en medio, q debe haber algo. Y sí, había dos. En una no podía aparcar cerca, pq estaba del otro lado de la carretera y en la segunda no había aparcamiento, así q otra vez el coche encima de la acera y mirando hacia un vado gigante. Me hacen las fotocopias igual de lento q si usaran papel calco y seguimos en carretera y llegamos al otro pueblo.
Rueda de prensa, un tanto larga, y me voy a otro pueblo (otros cinco kilómetros) a tomar el café con una amiga, tranquilamente. Esta vez aparco bien el coche, menos mal.
Y de ahío otra vez para Hacienda, donde nunca hay sitio, así q otra vez el coche mal aparcado contra una pared. Entro. No hay cola en el puesto q tengo q ir. Bien. Entrego los papeles y me dice el tipo q no tengo q llevárselos, q esos son para mi, q el banco ya se encargará de avisarles de q había pagado. Me quedé de piedra. ¿Desde cuando se fían de q el banco les va a avisar? pq siempre he tenido q llevar papeles de todo, como si las comunicaciones entre el banco y Hacienda fueran imposibles o entre Hacienda y la Seguridad Social. Menos mal q había tenido un dia relativamente tranquilo, q sino creo q muerdo al tía. En lugar de eso le dí las gracias y hasta le dediqué una sonrisa (demasiado maja me estoy volviendo).
Vuelvo al coche. Son las 13.05horas, apenas tres horas desde q empecé el tour mañanero. No sé siquiera como pero en todo este tiempo me ha dado tiempo a hacer dos crónicas y leerlas, atender siete veces al móvil, tener temas para rellenar la sección y encima haber hecho lo de Hacienda. A las 13.30 llego a casa y mientras como a doscientos por hora (fea costumbre derivada de hacer todo con prisa) me dice mi madre q mi trabajo es muy cómodo, q hago muy poco y encima me quejo. Olé las narices de la ama de casa!!

4 comentarios:

nia dijo...

felicidades por tu blog
besos

Privalia dijo...

Nos unimos a Nia y te felicitamos por tu blog.
Te viene al pelo el spot de tv de una compañia telefonica que habra sobre la curiosa especie del autonomo :D
Queríamos aprovechar nuestra visita para invitarte a registrarte en Privalia, seguro que puedes encontrar algo que te guste, y lo mejor de todo, A un precio inmejorable.

Lady A dijo...

Pobrecita, que estres!

Yo como no tengo coche, no tengo problema de aparcamiento....aunque ni te digo como se quedan mis pies los dias que tengo que hacer algun papeleo tipo hacienda o ayuntamiento o similar...

Animo,1Beso!

AnnieChristian dijo...

Lo de Hacienda es una angustia trimestral. Me hace gracia cuando los que tienen nómina comentan eso de que se puede declarar y dejarse algo en la manga. Je, je. Ellos lo tienen jodido y nosotros igual, con la diferencia de que nuestros errores son "presuntos intentos de fraude" y llevan añadida una sanción... o contratar a un gestor, que también se las trae, te toca hacer el trabajo del funcionario -calcular tus propios impuestos-, pagar con sanción tus errores o pagar a un tercero para que haga el trabajo del funcionario. Ye de locos.