domingo, 5 de octubre de 2008

Cinco años después

Tengo un fin de semana de nostalgia, debe ser por esto de q faltan un par de meses para el cumple y la mítica depre de estas fechas ya acecha (y yo q pensaba q después del año pasado estaba superada).
Ayer de noche, en un bar, estuvimos unas dos horas viendo videoclips de Cuarenta Latino q eran de hace unos cuantos años (de cinco años hacia atrás) y nos entró una especie de morriña al ver los modelos tan desastrosos q se llevaban por entonces, y para muestra los Magneto, a los q yo juro no recordar de nada, pero claro q me acuerdo del mítico 'Vuela, vuela'.
Pues después de eso esta mañana me encontré con una llamada tan inesperada como encantadora. Debía hacer cinco años q no hablaba con ella. Es lo q tiene estar cinco años en una ciudad y luego volver a tu pueblo, q en los 500 kilómetros q hay de distancia te dejas a mucha gente, y en la mayoría de las ocasiones no lo haces queriendo. Una empieza a trabajar, trata de adaptarse a su antigua vida (yo aún no lo he conseguido, fueron cinco años muy importantes de mi vida, casi tantos como los últimos cinco y con muchos menos dolores de cabeza y disgustos, eso seguro), empiezas a hacer unas y otras cosas y muchas veces es complicado sacar media hora para llamar por teléfono y claro, como cada una tiene su vida y cuando tu llamas a alguien la otra parte no siempre está tan receptiva. Y así, una por otra, la casa nos queda por barrer, como se suele decir. Cada vez se hace más difícil encontrar tiempo para hacer esa llamada hasta q, llega un momento, en que dejas de hacerla.
Eso es lo q nos ha pasado a nosotras, simple vagancia. En ocasiones pienso q es mi culpa, pq debería sacar tiempo y no lo hago, pero entonces empiezas a hablar con la otra parte y te das cuenta de q no, q este es un mal común a todas y q es, como por así decir, uno de los males de esta sociedad: q no tenemos tiempo para nada, sobre todo lo q importa. Si no, ¿cómo se explica q durante 45 minutos estuviéramos hablando como hace cinco años, quitándonos la palabra la una a la otra, con la diferencia de q no estábamos las dos en la misma habitación de la residencia, si no cada una en la suya, la de casa de sus respectivos padres? Y al final un propósito: quedar para vernos. Una cosa q al decirlo suena tan fácil es lo más complicado del mundo. Lo intenté hace unos años y desistí de la idea ante la falta de respuestas. Ahora es el segundo intento, a ver si va la vencida y logramos juntarnos antes de q acabe el año. Suena a coña, pero ahora mismo en Los 40 el videoclip q suena es lo nuevo del Canto: 'Peter Pan'. Que Campanilla nos cuide y nos guarde a tod@s.

5 comentarios:

PrInCiPe AzUl DeStEñIdO dijo...

Si, suele pasar, por cosas de la vida te distancias sin querer de viejas amistades y nunca encuentras el momento oportuno para quedar con esa persona, y cuando por fin lo haces es como si no pasase el tiempo.
En parte es triste por el tiempo que pasa sin estar en contacto, pero por otra parte es bueno ver que aunque pase el tiempo hay cosas que no cambian.


Y sobre magneto: hace un par de semanas vino una amiga a mi casa para descargar canciones y se nos dio por ver videos en YouTube de canciones de hace tiempo y nos topamos con esa. La coreografia no tiene desperdicio jejeje.
Y lo pasamos genial viendo a Magneto, la Lambada, Sopa de Caracol,....

Xian dijo...

Uf! Pues sí que estás nostálgica! Arriba ese ánimo, que cuando llegues a mi edad (tan avanzada)se te van a acabar las excusas y luego a ver qué haces, jeje!

Sobre la falta de tiempo, pues sí, es una mierda, y cuando ese tiempo lo pierdes en desplazamientos en el metro, pues más. ¡Que inventen la teletransportación ya!

mer dijo...

Llevaba mucho tiempo con ganas de hablar contigo y por supuesto también con las demás.
A ver si llamo a la Judis y a Arancha y lo organizamos. Yo en principio, si no me llaman de la Central, puedo en cualquier fecha. Me apetece un montón!

Lady A dijo...

Dicen que querer es poder no¿? Pues animo, seguro que quedareis, ya lo veras!

1Beso!

Sisi dijo...

Enhorabuena chica!!! Con este monólogo que te has marcado no puedo decirte más que, por supuesto, yo también me apunto a la quedada. A ver si conseguimos reunirnos unas cuantas para ponernos al día de tantas llamadas telefónicas frustradas, no? ¿Tendremos bastante con un fin de semana?