lunes, 26 de enero de 2009

La crisis llega a mi blog

Sé que estamos en crisis, que hay que sacar dinero de hasta debajo de las piedras, que las tiendas de segunda mano están haciendo su agosto y demás, pero hay cosas que me sientan mal: que utilicen mi blog para venderme cosas. No es algo nuevo, sino que ya habrá unos tres o cuatro meses que he notado esta tendencia. Mi blog, sí suena muy a propietario, pero es mío, es para que yo escriba, me sirva mayormente de terapia y para que gente que conozco y alguna que no conozco pero con la que comparto cosillas intercambiamos palabras. Me encanta que gente nueva se pase por aquí y si tienen blog yo le hecho un vistazo al suyo. Así es: interacción, feed-back o como le dé por llamarlo a los catedráticos. Hasta aquí bien, no? Otra cosa es que utilicen esto para ganancias personales y, en cierto modo, invadirme. Me siento como cuando los de Vodafone/Movistar/Orange me bombardean a llamaditas para que me cambie de compañía y a mi me entran ganas de denunciarles y pedirles una orden de alejamiento.
Encima odio que me catalogue (soy demasiado rara para ello) y estos aprendices de jefes de márketing lo hacen. No entiendo que porque alguien haya visto una entrada mía diciendo que me voy de compras me tachen de compradora compulsiva (no digo que no lo sea) y gente de Privalia emita un comentario en mi blog haciendo unas alabanzas exageradas (no puedo con los peloterismo) y acto seguida me inste a entrar a comprar en esa página. Lo mismo que porque escribí, una sola vez, de que me encantan los libros de vampiros o la chick-li (esto mucho más a menudo) me cataloguen como posible lectora y me inviten a comprar sus libros, considerados por ellas como obras maestras de la literatura y por mi como auténticos coñazos. Sí, entré en los blogs que la autoras me sugirieron para ver de que iba (soy así de curiosa) y me encontré con bodrios auténticos y verdaderos (lo dice una que sabe lo que cuesta escribir dos frases con el más mínimo atractivo), pero tuve la decencia de no hacerles ningún comentario, ni mentí ni fui sincera, simplemente me fui sin dejar huella.
Ya lo último fue hace unos días una chica que hace complementos, o eso dice ella, supuestamente supermonos, entró aquí y colgó un comentario hablando de la crisis y de que vendía cositas a través de su blog. Me he quedado flipada. Evidentemente estos mensajes van en una sola dirección: de esa gente hacia mi, bueno y hacia los que os podéis pasar por aquí.
¿Desde cuándo un blog se ha convertido en un escaparate? Es más, yo soy los de blogger y controlaría eso. Los blogs son para colgar textos, con un mínimo, inexistente o superlativo interés; los fotologs para publicar fotos, con el mismo y amplio abanico de calificativos, ebay para vender cosas y las webs propias (esas por las que pagas un dominio) para lo que quieras: colgar fotos, textos o vender tus cosas o a ti misma.