domingo, 14 de marzo de 2010

El vermú, las cañas y las sidras deben ser BIC

Esta mañana leí en El País que abogado defensor de los animales había mandado un comunicado a la comunidad de Madrid a fin de que se convirtiese la siesta en Bien de Interés Cultural. Viene a colación de dar el mismo distintivo a los toros. Y la verdad es que el hombre tiene razón. La siesta es una tradición que hoy en día se está perdiendo y francamente es una pena, no porque sea algo extremadamente propio de España, sino porque a quién no le gusta echarse la siesta, aunque sea de vez en cuando.

En la propuesta que hacía este abogado decía que claro, para preservar la tradición siestera lo que hay que hacer es fomentarla, no sólo con medidas en las empresas que posibiliten que sus empleados se echen una cabezadita después de comer, sino que en las calles se habiliten espacios en los que poder echar la siesta. Que tu vas a comer a la Gran Vía, pues al lado de los cines Callao crear un establecimiento llenito de camas. Yo soy de las que no echa la siesta muy poco a menudo, pero siempre en pijama y dentro de la cama, así que me asalta la duda de si tendrán pijamas y sábanas de usar y tirar, por eso de la higiene.

Pero claro, digo yo que sí declaramos la siesta Bien de Interés Cultural, el vermú (tipycal spanish) también debería serlo y las empresas deberían parar entre la una y las dos todos los días para dejar a sus empleados salir a tomar un par de cañas y unas bravas, no? Hablando de cañas, también son muy tradicionales, especialmente los viernes a última hora de la tarde. También los declaramos BIC y que nos dejen salir los viernes antes para poder ir de cañas y tapas, ¿no?

Vamos esto es aplicable también a ir de sidras o disfrutar de una espicha. En Asturias, por ejemplo, tendríamos una disculpa todos los días para salir antes de trabajar, sin contar con la hora del vermú ni la media hora de la siesta. En conclusión: pasaríamos a trabajar unas ¿5 horas? Eso no significaría una disminucióndel sueldo, ¿no? porque entonces no ganaríamos no sólo lo suficiente para vivir, sino mucho menos para tomar vermú, cañas, sidras y espichas.Pero bueno, todo sea por preservar y proteger las tradiciones culturales del país.