miércoles, 17 de octubre de 2007

Un Planeta para Terenci

Hace ya unos cuantos años q dejé de creer en los premios Planeta. Creo q fue después de q Lucía Etxebarría se lo llevó por el libro dedicado a su hija q aún no había nacido. No tengo nada contra ella, pero como no entiendo lo q escribe dudo q su hijo lo haga hasta q tenga la edad suficiente como pa pillarse un buen chute de pastillas.
Ayer recuperé la ilusión por los Planeta. Cuando en la portada del periódico vi q se lo habían dado a Millás. Lo conocí hace unos años leyendo 'Dos mujeres en Praga' de forma casual (costaba 2 ó 3 euros en Carrefour y no me pude evitar,soy compradora de libros compulsiva) y hace apenas unos meses me enganché a él con 'No mires debajo de la cama'. Una pasada, de esos libros difíciles de entender porq es imposible creerte la historia desde el principio, pero q consiguen q no los cierres hasta acabarlos. No creo q ese mismo estilo pueda extrapolarlo a unas memorias, q según he leído es en lo q consiste el libro con q ganó el Planeta y le reporta 600.000 euros (con eso se me acababan a mi todos los problemas con la compra del piso).
Y si lo de Millás me hizo ilusión, q Boris le dedicara el premio a Terenci Moix me derritió por completo. El día q murió, apenas dos o tres años después de q lo conociera, me envargó una tristeza enorme, de esas q te hacen querer gritar al mundo porqué la vida es tan injusta y enfadarte y no querer volver a respirar hasta q alguien no se siente a tu lado y te explique porqué personas como el se van y a otros seres odiosos (vease cualquier terrorista, con indiferencia de país o religión) tenemos q seguir padeciéndolos diariamente. A Terenci debo no mi pasión por la lectura, decir eso no seria justo (ese mérito se lo lleva Enyd Bluton con 'El club de los cinco'), pero sí el decidir pasarme horas sin dormir por estar enganchada a un libro y las mejores carcajadas q me he echado con un libro entre las manos ('Garras de astracán'). Tb mi ilusión porque, si algún día tengo una hija, se llame Selene, como la Cleopatra. Y desde q se fue echo de menos sus historias de alta sociedad y sus historias erótico festivas de épocas antiguas. Con su 'No digas q fue un sueño' me enamoré de Egipto y no veo el dia de poder recorrer el Nilo como Cleopatra hacía con su embarcación de velas negras (demasiadas páginas para una sencilla descripcion, pero merece la pena las 500 restantes).
Terenci es uno de mis autores de cabecera, como dirían algunos. Me ocurre como con Reverte, cada vez q veo las tapas gastadas de uno de sus libros no puedo evitar sonreir y pasar los dedos para quitarles el polvo (sí, tienen polvo, no tengo tanto tiempo libre como para limpiar todos los libros de las estanterias). Así q escuchar a Boris decir q el premio finalista se lo dedicaba a el fue como si por un momento pareciera q Terenci pudiera volver a escribir. Me encantó y me emocionó. Cuando pusieron ayer el reportaje en Channel Four lloré como una magdalena al ver, en apenas un par de décimas de segundo, su foto en la pantalla.
Y con esa dedicatoria empecé a ver a Boris con otros ojos. Hace ya un tiempo q me mereció cierto respeto y empecé a pensar q la obsesión de bajarse los pantalones era una fase, pero ayer me di cuenta q no, q era la forma q tenía de hacerse conocido y querido por el público para hoy poder recoger estos frutos. Q le consideren escritor, en lugar de showman, y ser finalista en el Premio Planeta, tiene q ser uno de los mejores premios q uno pueda recibir. Al menos para mi.

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