miércoles, 20 de mayo de 2009

Uno de esos días

Hoy es uno de esos días en que yo decido estar tranquila, no mosquearme por nada porque eso hace que me salgan canas, arrugas y requeteretención de líquidos, pero todo se pone en contra y ahora mismo me apetecería estar aporreando un saco de boxeo.
Antes de las seis de la tarde ya habían conseguido sacarme de quicio. Me han echado broncas, por lo propio y por lo ajeno, de un modo acojonante y ya es la segunda en dos días. Tomo aire, pido disculpas y paso de discutir. Sigue el día y cuando voy a enchufar el portátil el cargador decide oler a quemado y hacer ruiditos extraños. Es el cuarto cargador que pasa por mis manos en dos años, me estoy dejando una pasta en cargadores y no los puedo pasar como gastos de empresa, y ya no sé si es que me han ecado un gafe o es que estoy formando parte de un estudio consistente en hasta donde puede llegar una persona sin volverse completamente loca por no poder cargar el ordenador a la corriente.
Corriendo me las piro a Carrefour a explicarle al tío que es el segundo cargador que me tiene que cambiar porque explota, estalla o yo que sé y que no es el cargador en sí, sino el cable de la corriente. Al tío se le pusieron los ojos como platos y ante la desesperación que se podía apreciar en mi cara casi me regala un cable, pero resultó que no tenía ninguno, así que me tuve que comprar otro cable (9,99 euros del ala). Al pasar por caja, no sé porqué, tuvieron que llamar al de seguridad al decirle que era un producto que quería cambiar y no pude. Casi me muero de la vergüenza, porque podían hacerlo de otro modo, no? Que es que abrieron la cajita en cuestión, digo yo que para mirar a ver si había robado algo y lo había escondido allí, no? Aún así, lo afronté con dignidad, con una sonrisita en la cara y con un buenas tardes.
Cuando ya vuelvo a casa con buen humor tengo que aguantar a uno de esos que se cree que sabe más que nadie cuando no entiende nada, porque no escucha, no porque tu no se lo intentes explicar, eh? Y luego, encima, soportar a una teleoperadora de Telecable, de esas que cuando hablas con ellas te preguntas que si es que tu eres muy tonta y no sabes explicarte lo más mínimo o es que las lerdas son ellas y no han atendido nunca a ningún cliente.
Y hace diez minutos casi me da un ataque al corazón cuando me entregó mi madre una carta de la Seguridad Social. Ya me estaba viendo llorándole a los inspectores de Hacienda para que no me embargaran el coche o este puñetero pórtátil (las únicas propiedades que tengo). Pero no, en realidad eran los datos de afiliación para hacer la Declaración de la Renta. A buenas horas, mangasverdes, que está hecha desde hace 15 días.
Pa endulzarme la tarde, o al menos intentarlo, me voy a pegar un atracón a chuches de padre y muy señor mío.

4 comentarios:

Xian dijo...

Que te aprovechen, que te las mereces!!!!! Buf, si me pasa lo que a ti a estas horas estaría en la cárcel o en el hospital...

AnnieChristian dijo...

Di que sí y que te quiten lo "endulzao".

Dry Martini dijo...

Actualizo:
a todo ese sopor hay q sumar q a las diez de la noche me llaman pa decirme q por orden de altas instancias no me puedo coger vacaciones mas q en julio y en agosto,cuando en 20 veinte días me voy a Escocia y en otoño planeaba otra escapada europea.
Ya se me quitaron las ganas de escribirlo, me fui directa a la cama a maldecir

PrInCiPe AzUl DeStEñIdO dijo...

Te mentiría si te digo que no pensé que trataba de otra cosa esta entrada al tener el título de "Uno de esos días".
Creía que era un día "rojo" . Y tú te preguntarás: ¿y para qué iba yo a escribir sobre "eso"?
No sé hija, no sé, cosas de mi mente.


Hay tintes, cremas y puedes beber caldo, así que por mi parte, tienes permiso para mosquearte siempre y cuando quieras.
Y viendo el día que has tenido, qué menos que tirar algo por la ventana (algo no más de 5€, que sino luego vienen las lamentaciones).
Y en vez de las chuches, mejor haz honor a tu nombre. ¿Que es un día por semana y no debes?
¡Que carajo!, pero te lo mereces.