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viernes, 23 de julio de 2010

Acosadores y acosados al volante

En el informativo de anoche y el de esta mañana escuche una noticia que me resultó de lo más curiosa: la fiscalía va a denunciar a los acosadores de las carreteras. Lo que viene a ser que cuando alguien se dedique a darte las largas o arrimarse de más a tu coche por detrás vas a poder poner una denuncia, llevarlo a juicio y que se le caiga el pelo. Me parece bien. Tan bien me parece que pensé que eso podía hacerse ya, al ser considerado conducción temeraria o algo así, pero parece ser que no.

La noticia la había dado en rueda de prensa el fiscal de Seguridad Vial que insistía mucho en que estas prácticas, así como las persecuciones por carretera, se estaban dando con mucha frecuencia y que suponían un peligro. Tiene toda la razón el hombre. Es más me ratifico en que cada vez estamos peor de la cabeza, porque ¿tu para qué quieres perseguir por la carretera a alguien? Lógica no le encuentro, pero bueno.

Pero tras escuchar al fiscal me empecé a acordar de un conductor con el que me cruce ayer. Resulta que el hombre ya había cumplido los 70, o eso parecía, e iba conduciendo un coche y con su mujer sentada al lado, circulaba por ciudad haciendo cosas que no están tipificadas como delito, pero que también pueden causar accidentes a quien anda cerca. El hombre, para empezar, no se daba cuenta de que los semáforos cambiaban de rojo a verde, así que se lo tuve que advertir con el claxon un par de veces, cosa que no me gusta nada, pero bueno es que el hombre estaba despistado.

Acto seguido nos ponemos en marcha y en un tramo considerable se olvidó por completo de la existencia de los intermitentes. Vale que eso lo hace casi todo el mundo, pero no por eso deja de ser irritante y causa de posibles accidentes. El hombre iba a su bola y a 10 kilómetros por hora. Me sentía como en la película 'Paseando a Miss Daisy' y no sé por qué, porque su conductor pisaba más el acelerador.

En estas llegamos a una glorieta y veo que no pone intermitentes, pero como de eso no me fío miro para las ruedas del coche (truco de autoescuela: en un glorieta es más práctico mirar para las ruedas de los vehículos para saber qué va a hacer que fijarse en si pone los intermitentes) e indicaban que iba a dar la vuelta completa, no salir en la misma salida que yo. Así que ahí fui yo, pongo mi intermitente y viro a la derecha pensando en que ya me había deshecho del pobre hombre cuando de repente da un volantazo y se me coloca otra vez delante. Pie al freno y a dejarlo pasar, faltaría más.

Seguimos por otra recta, a la misma velocidad vertiginosa de 10 kilómetros por hora y como había dos carriles pongo otra vez intermitente a la derecha para salir en esa dirección. Y ahí le da al hombre por colocarse sobre la línea que separa los dos carriles. Así durante unos segundos, hasta que se dio cuenta y volvió a meterse al de la izquierda y yo (que seguía con el intermitente puesto) me fui a la derecha, lo pasé y me fijé en quien era. Lo dicho,:un hombre de unos 70 años, acompañado de la que imagino fuera su mujer y que por la cara de tranquilidad que llevaba no se había dado ni cuenta de que casi provoca dos accidentes.

No digo que haya que denunciarlo, meterle una multa del copón o mandarlo a la cárcel, pero ¿nadie puede controlar que a quien se le renueva el carné está en condiciones de seguir conduciendo? Este hombre ayer dio conmigo, que me lo tomé con calma, pero coincide otro que no tenga paciencia y acaban chocando. Lo bueno es que a 10 kilómetros por hora mucho daño no se harían.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Los políticos y el Facebook

Acabo de pasar auténtico miedo. Desde hace algo más de un año, si las cuentas no me fallan, ando metida en el Facebook. En opinión de algunos le dedico demasiado tiempo al día, pero es lo que tiene trabajar en casa y el aburrimiento, que te metes por estos mundos de internet y se te va el tiempo. Si a esto añadimos que soy cotilla por naturaleza os habréis imaginado que he descubierto relaciones y rupturas sin hablar con la gente en cuestión y ya ni os cuento la cantidad de fotos de boda que me he papado sin, incluso, conocer a nadie. No entiendo la manía de la gente de casarse y en cuanto vuelve de la luna de miel poner todas las fotos en el feisbu.

No entiendo esa manía, ni la de poner la barriga de embarazada según van pasando los nueve meses para que todo el mundo vea como te crece la tripa y te salen estrías. Ni tampoco porque la gente sube fotos de sus niños pequeños. Ya sé que igual me paso un poco de lunática, pero no me mola lo más mínimo colgar las fotos de críos a la red, donde pueden ser vistas y usadas para muchas cosas y las que se me ocurren no son precisamente buenas.

Os diré, por si no estáis muy dados en esto de Facebook, que la web da varias opciones, en función de si quieres que otra gente pueda encontrarte, pueda ver tus fotos, tu información y demás. Yo soy de las que tiene puesto que sus fotos sólo sean vistas por mis amigos. Lo hice un día que fui consciente de las muchas fotos que había cotilleado en una tarde. Pero cuando alguien no hace esto pasa lo que me ha pasado esta tarde, que he visto a una concejala en bikini, cuando no tenía intención ninguna. Y ahora no puedo borrarme la imagen de la cabeza.

Si es que los políticos son un tema aparte en el Facebook. Yo entiendo que quieran utilizar las redes sociales como estrategia de márketing, colgando lo que hacen, lo que dejan de hacer y demás, no? Evidentemente son personas igual que los demás, no tienen porque hablar de política en el Facebook y ser como tu y como yo y usarlo para hablar con sus amigos y poner las fotos de las vacaciones. Eso me parece estupendo, pero con lo que no puedo es con los que mezclan una cosa y otra y así ocurre, que tienen fotos de sus vacaciones en Benidorm y otra en la que salen dándole la mano a Zapatero juntitas. Y luego, para rematar, tienen a los periodistas como amigos de Facebook. ¿Para qué vais a rechazarlos o no invitarlos?

¿Cómo pueden, dos días más tarde, dar una rueda de prensa sobre lo que sea, es que ni me planteo un tema serio, sabiendo que el tío que tienen enfrente estuvo ayer viendo tus fotos en bikini? Vamos, a mi me da coraje sólo de pensar en lo mal que lo pasaría yo siendo plumilla, así que no me quiero ni imaginar lo que harán ellos desde el atril. Ayyyyyyyyyyyyys.

martes, 22 de diciembre de 2009

El otro lado de la lotería

Cuando se ve por la tele la alegría de los agraciados que se convierten en un poco menos pobre, porque a no ser que te toque el Gordo y no sea compartido tampoco te cambia tanto la vida, a mi siempre me ha dado mucha 'cosa' de los niños de San Ildefonso. Bueno, la cosa es extensible a todos los que trabajan en el sorteo, porque se lo curran de la manera, hacen que sea una cosa especial y consiguen que siempre salga bien. Y, ¿qué tienen a cambio? Pues nada. La satisfacción de hacer felices a la gente.

Desde que cubro la Lotería siempre preguntas a los loteros que cómo llevan eso de hacer millonaria a la gente y nunca ver un duro. Y todos dicen lo mismo: que es una alegría ver como otros se hacen millonarios. Es mentira. No os lo creais. Por dentro, se mueren de envidia, al igual que los muchísimos periodistas que hoy curramos dedicándonos a preguntar obviedades del estilo: ¿y qué vas a hacer con el premio?

Es una pregunta que siempre me ha resultado ridícula y que hoy he repetido unas cuantas veces. Lo más normal es que un día me contestaran: 'a ti que leñes te importa'. Porque es cierto, en realidad me importa un pepino, a mi y al resto de la gente que leerá/oirá eso. ¿Acaso alguien le va a exiguir cuentas dentro de seis meses para saber si realmente ha tapado agujeros o en realidad le ha comprado un coche a su hijo? Para lo único que sirve es para que las vecinas del portal cotilleen acerca de si tiene o no deudas pendientes o enterarse de que si su hijo se casa.

Es verídico, la prensa hemos sido testigos de anuncios de boda). Ante esta explosión de invasión en la vida privada entiendo perfectamente que la gente no se acerque a las administraciones de lotería por el miedo que nos tienen. Mientras tanto nosotros allí, durante horas, haciendo guardia al ataque de algún agraciado que es lógico que escapen nada más ver el chiringuito informativo que tenemos colocado a la puerta de las administraciones. Consecuencia: como el vendedor de lotería no tiene a quien duchar con la botella de champán ataca a los plumillas, y con intención. Como si nosotros tuviéramos algo que celebrar.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Necesitaba vaguear

Estoy viva, estoy bien (dentro de lo que cabe) y llevo sin actualizar el blog desde no sé cuando porque no tengo tiempo y cuando lo tengo no sé de que escribir o me invade la vagueza, esa sensación a la que me dediqué hoy y que, si me descuido, me hace pasar la noche en otra región. Soy un culo inquieto, lo que no significa que me mueva mucho, porque eso como que no, pero necesito hacer cosas. Cuando estuve con el esguince escojoncié el pie por culpa, precisamente, de no poder estarme quieta. Aún así necesitaba no hacer nada durante un día entero y hoy ha sido el día elegido. Esto de madrugar y hacer de niñera no va conmigo, me desquicia y ando cansada a todas las horas del día y precisaría, como mínimo, un fin de semana de esparcimiento para recuperar, pero como no lo tengo esta noche cogí el teléfono y por poco acabo en Madrid.

El coche, concretamente el mío, por supuesto, es como un pequeño refugio. Es cierto que cuando me encuentro con algún capullo al volante me irrito como cualquier hijo de vecino, pero es el espacio en el que más tranquila me siento. No hay nada como, después de tener la bronca del siglo, coger el coche y acabar en el faro de San Juan. La mayoría no conoceréis este sitio (si habéis visto Vicky, Cristina y Barcelona) lo ubican en Oviedo (sí, según Woody Allen la capi tiene puerto).

Volviendo al tema, que es ponerme al volante y calmarle. Soy capaz de pasarme tardes enteras conduciendo sin mucho sentido y algunas de las decisiones más importantes de los últimos años las he tomado en mi cochecín. Si es que es muy especial. Cuando me dieron los ataques de vértigo era el único sitio, contra todo pronóstico médico que decía que eso era una idea suicida, en el que podía estar sin que todo me diera vueltas. Los dolores de cabeza se me pasan una vez me siento en el coche y el pie parece que últimamente me duele menos subida al coche, igual porque enchufo la calefacción directamente a los pies.

No sé porque os acabo de soltar todo este rollo, porque supuestamente esta entrada era para decir ques seguía viva y que mi portátil también. Prometo en los próximos días contaros algo más interesante, o al menos lo intentaré, y no tanto rollo mental. Consecuencias cumpleañera,s más tarde o más temprano, pero siempre vienen.

martes, 1 de diciembre de 2009

La paciencia se agota por momentos

Hay quien opina que no tengo paciencia y no es cierto. Ni mucho menos. Tuve una paciencia infinita durante unos 23 años, hasta que empecé a trabajar, todo sea dicho. A partir d entonces empecé a no tenerla o, más bien dicho, a no querer tenerla. Si siempre eres la tonta que nunca salta por nada pues seguirás siéndola para toda tu vida. Si no te plantas y en un momento determinado pegas un puñetazo encima de la mesa nunca lo harás. En ese sentido aún tengo bastante paciencia, o más bien tengo paciencia, porque me lo trago y me come por dentro.

Pero por lo que se refiere a tener paciencia con la gente, las cosas cambian. Hay gente por la que merece tener paciencia, un amigo; hay con quien hay que tenerla, mi familia al completo. Así que contando con la mucha paciencia que tengo en casa me queda poca para aguantar a determinada gente, de esa por la que no sientes ningún aprecio pero, aú así, tienes que soportarla con mucha frecuencia, mucha más de la que quisieras.

En este caso apenas hay un par de personas en mi vida que no puedo con ellas. Lo intentó, lo intento y lo vuelvo a intentar desde hace años, pero ni con esas. El problema es que a fuerza de autoobligarme a aguantarlas y no saltar cada vez que abren la boca, que es lo que me apetecería, he desarrollado un poder especial que consiste en ser capaz de mantener una conversación, tomar un café e, incluso, hacerles preguntas, sin prestar la más mínima atención.
Aún así, este poder tiene una limitación más que considerable y es que es limitado en el tiempo.
No puedo estar varios días seguidos con estas personas y entre una y otra visita suele precisar de un desahogo que consiste en ponerlas verde, así de claro, con alguna otra persona que no sea totalmente imparcial, por supuesto, sino que se decante por mi.
Así voy tirando desde hace tiempo, no volviéndome muy loca y no montando escenitas por la calle, pero hoy no me ha ayudado ni mi poder. En menos de cinco horas se me fue al carajo la paciencia que tenía que durarme toda la semana. Y ni el critiqueo de última hora me ha servido de mucho.

A ver si con los años voy a estar perdiendo poderes...

jueves, 1 de octubre de 2009

Un poquito de optimismo

Resulta extraño que una pesimista redomada como yo sea la alegría de la huerta en los últimos días. Pero es que estoy harta de que desde hace más de un año todo el mundo lo vea todo negro, porque resulta que con esto de la crisis todas las empresas se van a ir a pique, nos vamos a quedar todos sin trabajo y vamos a aparecer en los programas que emiten Antena 3 y Cuatro sobre gente con hipotecas hiperaltas y sin poder pagar la cuota mensual de la videoconsola (estoy planteándome comprar la Wii).

Acabo de tener una de esas conversaciones, de que todo se va a ir a paseo y vamos a convertir a toda la profesión una segunda Ruanda. Y yo así, tan fresca, asintiendo como una tonta (por no contestar lo que realmente pienso) y pensando en mi próxima escapada a Madrid (a cinco semanas vista). Ya sé que hay crisis, ya sé que no estamos tan bien como hace un par de años, pero eso no quita para que las empresas se aprovechen, y mucho, para hacer limpieza. Pero también es cierto que tiene que llegar un momento en el que la cosa cambie y se vuelva a contratar a gente, o no? Mira que no sé de economía, pero a mi me suena mucho algo de que los ciclos económicos se suceden, o no?

Y eso lo piensa una que es autónoma, que como me echen me voy a la calle con una mano delante y otra detrás. Así que imaginar la cara que se me queda cuando el que se pone en plan dramático es fijo, con tantos años trabajados como tengo yo de edad y con un paro que le llegaría hasta su jubilación (bueno, casi). ¿No puede la gente ser un poco más optimista?

sábado, 26 de septiembre de 2009

Nos vamos pa`Madrid!!!

Aún falta mes y medio pero algo es algo. No es lo mismo que ir a Dublín (eso queda pa'l año que viene y a lo grande), pero ya lo iba necesitando. Cuando estoy hasta las narices de la comarca y todo lo que la rodea hay un único lugar desestresante. Sí, ya sé que es muy raro que me desestrese en la ciudad que cuenta con más estresados por metro cuadrado, pero así soy. Porque claro no es lo mismo vivir allí, aguantar el tráfico para ir a trabajar que ir sentanda tranquilamente viendo el paisaje sentada en el autobús. Que la gente pasa corriendo a tu lado y casi te tira a la calzada, pues te apartas y esperas porque como no tengo ninguna prisa... Además tengo pendientes muchas visitas, algunas demoradas desde hace años. La pena: que aún no habrá ambiente navideño.

domingo, 30 de agosto de 2009

Otoño de estrenos de cine

¿Qué les pasa a los hombres? Fecha de estreno en España: 3 de septiembre.
Ya lo tengo confirmado por todas las fuentes posibles, aunque quien sabe, quizás lo vuelvan a retrasar y tenerme a mi en ascuas que, a estas alturas de la película, soy consciente de que va ser un bodrio y voy a salir del cine riñéndome a mi misma por haber vuelto a pagar por ver una cinta en la que sale la Scarlet-insufrible-esa. Pero bueno, que el sábado que viene cae cine. Y al siguiente, porque estrenan una, ni recuerdo el nombre, ni falta que le hace, de mi highlander preferido, Gerald Butler para los no amigos.

Si sabía yo que no tenía que mirar la sinopsis: productora televisiva y presentador-romance. Me encantaría saber a quién se le ocurrió eso de que todos los periodistas son iguales que modelos de ropa interior porque vamos, ni mucho más lejos. ¿Por qué no harán películas sobre informáticos o contables y dejarán a los chupatintas tranquilinos de una vez? Encima ahora en internet dicen que se estrena el 23 de octubre y eso no me gusta nada de nada.

martes, 25 de agosto de 2009

El triunfo de los mileuristas

Cuando Espido Freire escribió un libro y bautizó a su generación como la de los mileuristas hubo mucho cerrado de moyera que desde su oficina negó la mayor y dijo que eso era una tontería. Con los años resultó que la generación de Freire (que no es que me caiga especialmente bien) es de mileuristas, pero que la siguiente, la mía, era de ochocientoseuristas. Aún así, muchos sentados desde sus sillones de piel, insistían en que no, que nanai de la China. Por eso me hizo tanta ilusión escuchar esta tarde en la tele que seis de cada diez españoles son mileuristas.

Lo que más gracia me hizo fue cuando el presentador dijo que Asturias es una de las ciudades que ocupa los puestos más bajos en este ráking particular, algo raro por estas tierras. Conozco mi sueldo, el de mis amigos, el que se anuncia en las ofertas de empleo y vamos que no me cuadraba. Minutos después dieron otra noticia sobre que casi un tercio de la población asturiana es pensionista. Y claro caí en que somos una de las regiones más envejecidas de España (veis, en eso estamos de los primeros) y los que suben esa media son los muchos trabajadores de la industria pasada, algunos funcionarios y directivos.

Ante esa testitura la opción es una única: lo bueno sería que hicieran ese mismo estudio entre trabajadores menores de 40 años. Me apuesto lo que queráis a que en el Paraíso Natural el titular sería uno de cada diez asturianos no es mileurista.

Luján vuelve a hacer de celestina


Granjero busca esposa es uno de los mejores programas de la televisión, atendiendo a eso de que una de las funciones de la caja tonta es la de entretener. No sé si los resultados amatorios son tan buenos como se espera, al menos de la edición pasada ha salido una boda, pero yo me río como una loca cada vez que emiten cinco minutos del programa. La primera edición no la seguí, no sabía como se llamaba ninguno de los granjeros ni de las pretendientas, porque veía el programa cuando lo encontraba por casualidad. Aún así, siempre me escojonaba viendo a 'chicas de ciudad' llegadas al campo para buscar a su amor. Ellas luciendo escote (dónde habrá quedado aquello de la insinuación) y tacones de aguja y ellos afirmando que "tengo mucho dinero" mientras ordeñan vacas. Es lo menos romántico que he visto en mi vida, pero me hacía reir como nunca. Lo más gracioso es que algunas del año pasado iban allí pensando que iban a fichar a un Cristiano Ronaldo de las vacas, pero no se daban cuenta de que para un hombre de campo eso del amor va unido al trabajo y no quieren sólo una mujer, sino a una currita junto a ellos que, además, saben perfectamente que en el campo no hay horarios de trabajo, ni fines de semana, ni mucho menos vacaciones. En conclusión: ¿de qué les sirven a ellas todo ese dinero que tienen sus futuros maridos? pues para comprar más vacas que ordeñar, más gallinas a la que alimentar y campos que sembrar. El programa del año pasado fue bueno, pero la promo de este año aún mejor:

miércoles, 19 de agosto de 2009

La vida es rosa, a veces

Después de haberos asustado hace un par de días por culpa de los del Minute Mait, y haciendo honor al nombre de este blog, os traigo el anuncio de Martini Rosado, capaz de combinar algunas de las mejores cosas del mundo: el Martini, una canción de Edith Piaf y Roma. Con esa perspectiva cómo no vas a ver el mundo de color rosa.

martes, 18 de agosto de 2009

Me hago vieja

No hay nada que hacer contra el paso del tiempo y hay quien dice que mejor llegar a viejo que no llegar, pero aún así, duele. Desde hace un par de meses le he declarado la guerra a Minute Mait. No es que fuera una marca que consumiera muy a menudo, pero pueden estar bien seguros de que nunca más pienso comprar nada suyo. Todo empezó con un anuncio en el que salían los de Parchís cantando una canción, preguntaban qué grupo eran, daban tres opciones y si acertabas es que "es tiempo de que empieces a curarte". La primera vez que lo vi me pareció una de las cosas más ofensivas que me habían dicho en mi vida. Yo no recuerdo a Parchís, es cierto que son de primeros de los ochenta, pero es que duraron varios años y en mi mente no hay ninguna imagen suya salvo las reposiciones que, muchos años más tarde, pusieron en la tele. Aún así, cuatro niños y niñas vestidos de rojo, azul, verde y amarillo sé que son Parchís. O ellos o unos que salieron en Carnaval así y aún no han vuelto por casa.
A lo que íbamos, que porque identifique cuatro colores con el grupo Parchís no quiere decir que sepa sus canciones, ni que me gustaran ni que salieran en la tele cuando yo era un renacuajo. Si es que aún no he cumplido los 30 y ya me están diciendo que me cuide. Y aún así, me siento vieja. No por que lo digan los del Minute Mait, sino ayer mismo me di cuenta de que no estoy para determinados trotes. Hace unos cuantos años conocí el Interrail, pero fue coincidió esa época con cuando empecé a hacer prácticas y mis veranos se reducían a una redacción de periódico. Y pensé 'ya lo haré más adelante'. Pues que pasa que se me ha pasado el arroz. ¿Dónde voy yo ahora con una mochila a cuestas y sin saber si voy a dormir en un hotel todas las noches? Sí, no es que me haya vuelto pija, sino que pudiendo disfrutar de una serie de comunidades, por muy nimias que sean, por qué no hacerlo. No pido tanto, que conste, eso sí, no me gustaría repetir la experiencia de las goteras de París y si viajo al extranjero quiero tener una tele por las noches. No es que no puede vivir sin tele, sino que me fascina lo que emiten en otros países, sobre todo si hablamos del Reino Unido, donde los reality-shows se superponen unos a otros y tienen un historial de series frikies de producción propia que quitan el sentido.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Si no tienes noticias, encarga un par de asesinatos

Hace siete años que empecé a trabajar en esto del periodismo y desde entonces, sobre todo en verano y demás épocas de sequía noticiera, me he visto comentando con algún compañero "bufff, voy mandar a mi hermano que atropelle a un par de peatones pa' tener una apertura garantizada". Evidentemente se dice de coña, no soy la única que lo hace, pero ni siquiera se me pasa por la cabeza que mi hermano ande por ahí atrapando a viejecitas ni provocando noticias (para eso basta con llamar a un político y decirle "hala, quéjate de algo). Sin embargo, parece que hay tipos que sí lo han pensado, ideado un plan casi perfecto y lo han puesto en marcha. Es lo que hizo este tipo (por no llamarlo otra cosa):

Se llama Walash Souza, es brasileño, y se hizo famoso porque durante meses estaba dando, en primicia, toda clase de asesinatos. Se vanagloriaba de llegar al lugar de los hechos antes que la propia policía, incluso sus cámaras grabaron cómo salía humo de un cuerpo, antes de que pudieran apagarse las llamas. Evidentemente esto tiene una lógica: era el primero porque era el que ordenaba los crímenes. El señor Souza, ex policía (no quiero pensar porqué se fue o echaron del cuerpo armado) y actual diputado de la Cámara, había contratado a un grupo de sicarios para que perpetraran crímenes. Se ponían de acuerdo en los sitios y horas para llegar antes que nadie al suceso. Por lo visto, su propio hijo le ayudaba, ya que era el que compraba el armamento que se utilizaba en los asesinatos.

Uno de los sicarios contratados se negó a llevar a cabo una ejecución y, para no ser descubiertos, la banda del presentador lo mató. Hubo otro que quiso denunciarlo y pudo comprobarlo gracias a un vídeo de seguridad en el que estaba grabada la muerte del asesino desidente. Flipante, pero cierto, al menos eso dicen todos los medios españoles últimamente. Hay que ver a lo que llegan algunos por una exclusiva. Y luego dicen que la prensa del corazón es carroñera.

jueves, 6 de agosto de 2009

Una de estudios chorras

En uno de los informativos de ayer sacaron uno de esos estudios tan graciosos. Resulta que los hombres gastan 52 minutos al día en ver a mujeres (siempre ajenas a la suya, claro está) mientras que las mujeres somos mucho más cortadas y sólo admiramos a los del sexo opuesto algo más de 20 minutos. Que en un informativo nacional salga algo así es previsible, dada la escasez de noticias que hay últimamente (lo de La Sexta de ayer no parecía un informativo, sino un cúmulo de chismes varios), pero lo que tiene coña es quién financia un estudio como este. Pues la información se complementaba echando una serie de cuentas, tales como que los tíos pierden un año de su vida mirando a otras féminas, pero nosotras algo menos de la mitad, aunque teniendo en cuenta que vivimos más me imagino que vendríamos a perder unos seis meses de nuestra existencia. Como os digo el verano es época de escasez de noticias así que la información se complementaba con una encuesta a gente de la calle, preguntando si perdían tanto tiempo mirando a los del sexo opuesto y cuales eran las partes del cuerpo en las que primero se fijaban. Y esto da pie a descubrir lo mentirosos que somos. Los tíos primero. Algunos, la mayoría, decían que no, que ellos se tiraban más de una hora al día mirando a las mujeres. Pero lo mejor es lo nuestro. ¿No se ponen a decir casi todas que lo primero en lo que se fijan de un tío son sus ojos? ¿Cómo podemos ser tan falsas? O eso o es que las hay que andan por la calle mirando pa' arriba porque, de media, ellos son más altos que nosotras, por lo tanto tienes que tener los ojos hacia arriba. Además, ¿qué me dicen que si ven a un tío que pesa casi 200 kilos, lleva una camiseta de Iron Maiden, unos vaqueros sucios y se está quedando calvo se fijan en que tiene unos ojos tan azules como el océano? Mentira, lo primero que hacemos es mirar el cuerpo, un vistazo general y en función de como lo tenga subimos hacia la cara. Eso sí, alguna se tira una hora mirando maromos por la calle, porque yo eso de perder 20 minutos al día mirando a tíos como que no.

domingo, 26 de julio de 2009

A mi me gusta Risto

Quizás porque soy tan borde como el, quizás porque prefiero la sinceridad a los halagos falsos o quizás porque desde un principio lo vi como que interpretaba un papel que le mandaban hacer. Sea por lo que sea me gusta Risto, y no físicamente, sino lo que hace en la tele. Puede que a veces le pierdan las formas pero sino, ¿qué gracia tendrían las valoraciones de Operación Triunfo? A mi tanto 'eres maravilloso', 'tienes un instrumento extraordinario, que es tu vozs' o 'ya no sé como deciros que os tenéis que poneros las pilas' no lo entiendo. Hay muchas formas de decirle a alguien que lo está haciendo mal o que lo está haciendo bien y si lo haces con un poco de ironía se hace más llevadero para quien está viendo el programa pasada la medianoche.

Normalmente la primera impresión que tengo de una persona suele ser buena. Si a alguien le encuentro algo oscuro nada más conocerla tarde o temprano se descubre que es mala gente. Llevo años con esa 'cosa' y, de momento, nunca me ha fallado la intención. Entre eso y lo cabezona que soy pues, como comprenderéis, defiendo a Risto a capa y espada, pero después de lo de ayer, aún más. Mis molestias estomacales hicieron que mi único plan para la noche del sábado fuera casero y antes de apagar la tele me dio por echar un zapping y me encontré con Risto en 'La Noria', eso sí ya bien avanzada la entrevista. Aún así, me encantó e hizo reafirmarme en la idea de que este hombre merece la pena. No es polémico, como el dice, sino que cuando habla de OT lo hace con rotundidad y cuando sale del plató de Gestmusic se convierte en una persona normal a la que se le ilumina la cara cuando dice que va a ser papá y capaz de escribirla una declaración de amor preciosa a su novia, aunque yo dudaría de meterla o no en el libro como el hizo.

En las últimas galas de Operación Triunfo yo lo eché de menos, y no debo ser la única a la vista de que bajó la audiencia a pesar de ser las finales, y ya estoy convencida de que voy a ver su nuevo programa en el que, según el, "voy a hacer lo mismo que en OT, pero hablando de políticos y empresarios". Si lo hace bien será chapó, pero también corre el riesgo de quedarse a medias y resultar ridículo, claro.

domingo, 19 de julio de 2009

Mi caramelo está de camino

Hace unos días los de Vente Privee me mandaron un mail para notificarme que mi pedido, el que incluye mi nuevo reloj de Caramelo, lo que significa que en unos días, que yo calculo sea esta semana que empieza mañana, tendré en mi poder el reloj. Como pasa un mes desde que lo compras hasta que lo recibes me ha entrado el acojone y no dejo de darle vueltas a que va a ser muy grande la esfera y mis muñecas siguen siendo bastante pequeñas y no quiero que me quede gigante, porque quedará fatal, claro. Así que nada, paciencia y a esperar para comprobarlo.

miércoles, 15 de julio de 2009

El destino o mi mente ociosa

¿Creeis en el destino? Yo no, pero me gustaría pensar que sí existe. Soy de las que no se creen las cosas hasta que lo tienen delante, así que hasta que el destino haga algo digno de ser tenido en cuenta haré como que no existe. Sin embargo en las últimas semanas he sentido una especial atracción por el mundo británico y todo lo que le rodea. Lo único que me falla es que no soporto a su Familia Real, salvo el príncipe William, of course, pero por lo demás adoro esas islas casi más que a esta propia tierra. Y claro como una tiene poco en lo que pensar en los últimos días, si no contamos cómo cuadrar el enésimo cambio de vacaciones y descansos de la sección, pasa por su duodécima crisis existencial del año y se plantea cosas tales como pirarse a vivir al Reino Unido, lo que obligatoriamente vendría asociado con mejorar bastante el idioma.

Como soy demasiado planificadora pues nunca llegaré a hacerlo en serio, pero últimamente me abordan las señales que me incitan hacia el Reino Unido. No sólo cuenta que en los últimos cuatro meses haya viajado a Londres y Escocia, ni que todo lo que veo, leo u oigo últimamente está relacionado con Escocia, sino también que la televisión me bombardea con la emisión de Love Actually. No sé porqué (bueno sí lo sé, pero no viene a cuento) pero me encanta esa peli. No sólo aparece Londres, sino también Hugh Grant, Colin Firth (su historia de amor con una mujer con la que no se entiende porque no hablan el mismo idioma es de las más bonitas que he visto en mi vida) y un pequeñajo pelirrojo que hace que se me caiga la baba. Sólo falta mi highlander favorito (Gerald Butler) para que sea la película más perfecta de todos los tiempos. En lo que va de año he debido verla unas... ¿20 veces? concretamente una de ellas es ahora, porque en Cosmopolitan la han repetido por enésima vez. A ello hay que sumar que Easyjet y Visit Scotland me bombardean con anuncios sobre sus viajes. El otro día me crucé con un ciclista vestido con un maillot con la bandera de San Andrés y la palabra de Escocia en la espalda, ya he dejado de contar la cantidad de gaiteros escoceses que en apenas dos meses aterrizarán por la comarca y un sinfín de curiosidades más que, por suerte para mi salud mental, ya se me han olvidado.
No sé si es que el destino me llama a Escocia o sólo que mi mente está ociosa y, como no está acostumbrada, se busca ideas como estas para volverme loca no sólo de día, sino de noche (lo mío con los sueños empieza a ser una cosa preocupante). Y como además, ahora resulta que me he masterizado (ocho meses más tarde de lo que había previsto en un principio) eché a andar la imaginación y cuando me desperté me pegué un batacazo de los buenos. Mientras sigo dándole vueltas me piro al sofá de nuevo para ver el final de Love Actually y llorar como una macarena por vigésima vez. Seguro que no será la última. Y mientras tanto a pensar en uno de los lugares más bonitos que he visto en mi vida. Es una pequeña isla (la mayor pega que tiene es que sólo se accede a ella mediante barco) situada en el norte de Escocia llamada Iona y el destino ideal para ir a pasar unas vacaciones desestresantes: viendo el mar y las ovejas pastar.

lunes, 22 de junio de 2009

Vuelta a la rutina

Hace una semana que volví de vacaciones y aún no había pasado por aquí. Tengo disculpa: después de vaguear del modo más absoluto durante 10 días cuesta volver a acostumbrarte a eso de dar a la tecla. Y la verdad es que debo ser masoquista, porque lo echaba de menos, pero sólo la parte en la que hay que escribir, no la de tratar con el resto del mundo. De verdad que nadie se puede hacer a la idea de lo que adoro el correo electrónico: no tienes que poner buena cara, ni contestar justo en el momento en el que lo recibes y, lo más importante, puedes estar tranquilamente en pijama o comiéndote un helado y tu interlocutor no se entera. Jejeje.

Lo cierto es que sí pasé por el blog y me sorprendí al ver como, avisando de que no iba a estar, hubo días con 30 visitas diarias. ¿Qué esperabais que escribiera desde Escocia? porque ni de coña, me pasé la mitad del viaje sin cobertura así que imaginaros lo que es buscar internet. Una vez de vuelta la verdad es que no se me ocurría de que hablar hasta que esta mañana me encontré con una tontería muy grande en internet. Vamos a jugar a una cosa. ¿En qué se parecen la primera y la segunda y tercera fotografías?


Si encontrais alguna semejanza decírmelo, porque yo llevo buscándolas todo el día y sigo ciega. Resulta que la primera imagen, uno de los típicos edificios del arquitecto Oscar Niemeyer, de los más modernos, ha servido de inspiración para que una diseñador de Gucci haya hecho una colección de ropa, supuestamente es masculina, pero no me queda muy claro.
Y yo que pensaba que estaba obsesionada con las curvas blancas de Niemeyer, pero va a ser que no, las hay que están peor.

viernes, 5 de junio de 2009

Periodismo del de antes

Por todos es sabida mi devoción por el señor Pérez Reverte y que en muchas ocasiones, salvo cuando habla de batallas del año maricastaña, besaría las páginas que el escribe, pero no lo hago porque la pantalla del ordenador ya está bastante enguarrada sin que yo le meta lametones. Acabo de leer la última de sus columnas (aquí) y me ha recordado cosas olvidadas en época de bajones profesionales y crisis mentales.
Nunca trabajé sin internet, ni siquiera sin móviles con los que tener controlados las 24 horas del día a todo el mundo (cuando tengo que llamar a alguien solo a su oficina me entran ataques de pánico la noche la anterior) y es una cosa que me maravillaría saber, cómo eran capaces antes, no hace mucho más de diez años, para conseguir sacar un periódico a la calle todos los días. Ahora, el día que cierras más tarde de las diez te pillas cabreos de tres pares de narices y me parece imposible que no hace tanto fueran capaces de hacerlo algún día antes de medianoche. Con lo que acabo aborreciendo el móvil y el mail la mayoría de los días, reconozco que estaría completamente perdida sin ellos; y ya no digamos sin el dios Google.

Jorge Javier+Belén Esteban=éxito en Telecinco

Pobre Vasile buscando durante meses y meses un programa para la sobremesa y no encontraba nada ni a nadie que le hiciera ganar audiencia cuando, en realidad, lo que necesitaba lo tenía dentro de su casa: recuperar el Tomate, aunque cambiándole el nombre, porque claro no es plan de cerrar un programa y resucitarlo meses más tarde reconociendo que no saben hacer nada mejor.
La cosa empezó llamándose 'Sálvame. Diario', pero en unas semanas se reconvirtió en el antiguo Tomate. Lo que en un principio era un resumen diario del reality show acabó en un programa de cotilleo puro y duro. Según iban introduciéndose más contenidos rosa más crecía la audiencia así que: al espectador se le lo que quiere. No me digan que la telebasura es culpa de las cadenas porque no, es lo que la gente ve aunque le ofrezcan otras cosas diferentes.
Esta semana, en la que me jarto a ver televisión por estar de vacaciones, me he dado cuenta de que en el programa de la sobremesa apenas han hablado de Supervivientes, que es por lo que se creó el programa y un poquito más de Operación Triunfo. Eso sí, todos los días hacen un repaso de Belén Esteban, Sonia Monroy o la guerra de Junior y sus hijos. Además, la mayoría de los reporteros que tienen son los mismos que los que tenía el antiguo Tomate. Sólo les falta que junto a Jorge Javier Vázquez aparezca Carmen Alcayde. A la morena la sustituye Belén Esteban y listo, que además, da más audiencia.
Y como ven en Telecinco que el tándem Esteban-Jorge Javier funciona lo explotan en otros programas de la cadena que están hundiéndose. La semana pasada el presentador fue la estrella invitada de La Tribu, el remake de Crónicas Marcianas que creo ya lo han quitado. Y la pareja también sale en La Noria y en otro refrito sobre Supervivientes.
Lo que no sé es para qué contratan a más gente si con estos dos se hacían la parrilla diaria sin el más mínimo problema y, además, le daban audiencia. El día menos pensado a Pedro Piqueras lo cambian por Jorge Javier Vázquez y entonces se sale de los marcadores la audiencia que hace el informativo de la noche.