Mostrando las entradas con la etiqueta Aburrimiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Aburrimiento. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de marzo de 2010

De compras por la red...

Tengo una semana de poco trabajo y sin nadie con el que hacer vida social porque mis amigas se han ido a un maravilloso viaje al que yo no pude ir por motivos de trabajo. Eso supone que tengo mucho tiempo libre y nada en lo que gastarlo. Así que, ¿a qué me dedico? A andar por la red, para hablar con los amigos que tengo en la distancia y de paso caigo en la tentación que, traducido a mi lenguaje, significa que me dejo caer donde no debo. Lo que en mi significa Vente-Privee, La Redoute o, mi último descubrimiento, Venca.

Con la tontería de ofertas, nueva temporada de verano y demás milongas me encuentro con que llevo tres días de asueto y ya tengo cuatro días pendientes por llegar a mi casita. Los hay que lo harán pronto, pero otros mucho más tarde, como que casi en mayo. Y lo peor es que tengo que organizarme para que mi madre no me lleve al psicólogo por ser una adicta a las compras en internet, algo que realmente me estoy planteando.

Pues el complejo de gastiza se me ha quitado cuando, andando por la blogosfera y Youtube, como no, me he encontrado con que las hay que se compran mogollón de maquillaje y que se gastan un pastizal en ello. Claro que debe ser que lo usan mucho y a diario, porque como fueran como yo más de una cosa se les habría caducado ya.

Aún así, voy a intentar resistirme a volver a ir de compras cibernéticas (es que es una gozada poder ir de compras un domingo de madrugada, ¿no me digáis que no?). Y para ello a deleitarme con mi escocés favorito: Gerard Butler. Lo podré ver en pantalla grande el 9 de abril.


domingo, 14 de marzo de 2010

El vermú, las cañas y las sidras deben ser BIC

Esta mañana leí en El País que abogado defensor de los animales había mandado un comunicado a la comunidad de Madrid a fin de que se convirtiese la siesta en Bien de Interés Cultural. Viene a colación de dar el mismo distintivo a los toros. Y la verdad es que el hombre tiene razón. La siesta es una tradición que hoy en día se está perdiendo y francamente es una pena, no porque sea algo extremadamente propio de España, sino porque a quién no le gusta echarse la siesta, aunque sea de vez en cuando.

En la propuesta que hacía este abogado decía que claro, para preservar la tradición siestera lo que hay que hacer es fomentarla, no sólo con medidas en las empresas que posibiliten que sus empleados se echen una cabezadita después de comer, sino que en las calles se habiliten espacios en los que poder echar la siesta. Que tu vas a comer a la Gran Vía, pues al lado de los cines Callao crear un establecimiento llenito de camas. Yo soy de las que no echa la siesta muy poco a menudo, pero siempre en pijama y dentro de la cama, así que me asalta la duda de si tendrán pijamas y sábanas de usar y tirar, por eso de la higiene.

Pero claro, digo yo que sí declaramos la siesta Bien de Interés Cultural, el vermú (tipycal spanish) también debería serlo y las empresas deberían parar entre la una y las dos todos los días para dejar a sus empleados salir a tomar un par de cañas y unas bravas, no? Hablando de cañas, también son muy tradicionales, especialmente los viernes a última hora de la tarde. También los declaramos BIC y que nos dejen salir los viernes antes para poder ir de cañas y tapas, ¿no?

Vamos esto es aplicable también a ir de sidras o disfrutar de una espicha. En Asturias, por ejemplo, tendríamos una disculpa todos los días para salir antes de trabajar, sin contar con la hora del vermú ni la media hora de la siesta. En conclusión: pasaríamos a trabajar unas ¿5 horas? Eso no significaría una disminucióndel sueldo, ¿no? porque entonces no ganaríamos no sólo lo suficiente para vivir, sino mucho menos para tomar vermú, cañas, sidras y espichas.Pero bueno, todo sea por preservar y proteger las tradiciones culturales del país.


sábado, 27 de febrero de 2010

Que raras somos las mujeres, a veces...

Teniendo en cuenta que la maldita 'borrasca exprés' me ha obligado a quedarme en casa, tengo un aburrimiento atroz de estar encerrada entre estas cuatro paredes y haber tenido que renunciar a mi tarde compras y que no puedo pensar en determinadas cosas hasta hace un par de días me he dedicado a analizar otras cosas. Es el caso de los libros sobre parejas. He llegado a la conclusión de que son muy fáciles de escribir, en los últimos dos días se me han ocurrido un par de capítulos de golpe, estando en la calle haciendo mis cosas.

El último fue ayer de noche, cuando estaba en un burguer a que me dieran la cena para llevar a casa. Estaba allí de pie, como una estatua mandando sms con el móvil. De repente llegó un chico que fue conmigo al cole, creo que nos conocemos desde los cinco años. Antes hablábamos bastante,íbamos en el mismo grupo, pero desde hace unos años nuestra relación se ha limitado a saludarnos cuando nos cruzamos por la calle (una vez cada varios meses).

El entraba con su novia, una chica que es algo más joven que nosotros (creo) y que he debido ver otras dos veces, aunque ni siquiera recuerdo su cara y nadie me la ha presentado. Los vi entrar en el local, juntos, pero con varios centímetros de distancia entre ellos. Vamos, como cuando yo voy con mi hermano por la calle. Al llegar a mi altura mi compi de escuela y yo no saludamos con un hola y una sonrisa, vamos lo habitual.

En ese momento la novia desconocida se dio cuenta de mi presencia y, como dirían los documentales de La 2: 'la leona en celo se acercó a su macho y lo rodeó para marcar su terreno'. Sí, no es coña, es tal como lo digo. Pasó de estar sentada en una silla, a medio metro, a levantarse, dar una vuelta entorno a su churri y lo agarró por la cintura para, acto seguido, meterle un morreo de no te menees.

Yo, que soy una cotilla experta, todo esto lo vi por el rabillo del ojo, porque seguía con mi móvil. Al rato me dieron mi pedido y, para irme, me despedí de mi amigo con un hasta luego y otra sonrisa. Para entonces ella ya estaba sentada sobre el y lo achuchaba. Es sorprendente lo psicóticas e inseguras que podemos llegar a ser las mujeres. ¿Os imagináis a un tío actuando de la misma manera?

miércoles, 17 de febrero de 2010

De potingues y libros

En los últimos días he disfrutado de un descanso extra largo, que llega a su fin. Siete días que han sido lo más parecido a un descanso que he tenido en el último mes y me sabe a poco. Resulta increíble lo rápido que puede pasar una semana de asueto y lo lento que se te hace un turno de curro, que viene a ser casi lo mismo.

Enterar no me habré enterado de los últimos días, pero no se puede decir que no haya hecho nada. Todo lo contrario. Me dediqué a hacer vida social, escribir cosas pendientes, hacer recados de esos que suelen caer en el olvido y una profunda limpieza de mi habitación. No, no es que llevara tres meses sin pasar el paño del polvo, sino que en las estanterías era totalmente imposible encontrar algo y como se te ocurriera mover algo de sitio se iba todo al suelo.

Así que el jueves de tarde, recién empezado el descanso y con fuerzas, me puse a recoger todo lo que en la estantería, hice limpieza, reciclé algunas cosas y conseguí que todos los libros que estaban apilados entraran en las repisas en posición vertical, vamos, como debe ser.

Cuando acabé y lo vi todo tan guapo decidí ir más allá y meterme con el cajón de los desastres. Es uno de los cajones de mi armario, que en lugar de usarlo para meter ropa lo uso para almacenar determinados potingues que no uso a menudo o lo que es lo mismo, que compro y luego nunca uso. Vamos, ahí hay de todo, desde pastillas revitalizantes para el baño (en mi casa tenemos ducha desde habrá 15 años) a muestras de colonias que si las vendiera me sacaría unos 100 euros. Lo malo es que son de regalo y no puedo hacer negocio, así que opté por meterlas todas en una bolsita y volver a guardarlas al cajón. Usar no las usaré, pero al menos están recogidas.

Bueno, pues en todo ese mar de potingues había, como no, cremas de todo tipo: hidratantes, corporales, cremas de noche, contorno de ojos, gel para los granos, gel para las piernas cansadas, para los pies, para la celulitis,... Viendo todo el dinero que hay ahí invertido, porque claro no cojo lo barato, sino lo caro, debe ser por eso de sugestionarme, me dio cosa. Y como este año no he hecho propósitos el 1 de enero me plantee uno a mediados de febrero: usar alguno de esos potingues de modo regular.

No digo usarlos todos los días, pero bah, que por usar crema de noche un par de días a la semana no creo que me vaya a morir, ¿no? Y así, al menos, acabo los botes y dejo hueco para los que compre próximamente, que me conozco. Es más, si me pongo, igual hasta me da por ponerme un día a rebuscar entre los neceseres de maquillaje que tengo. Y quién sabe, que puede que me dé por maquillarme más a menudo que una vez cada dos meses.

¡Qué pereza da ser mujer! Con lo bien que viven los hombres sin tanto potingue y demás.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Premio

Últimamente me tiene muy abandonada. No me cuenta nada, casi no escribe en su blog. No sé si es que llevará un mes mirando qué se auto-regala para el Día de San Valentín o es que ya no me ajunta, pero como me ha mandado un premio no es plan de ser borde y no ponerlo, ¿no? Ahí va. Te cabrían dudas, vamos.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Necesitaba vaguear

Estoy viva, estoy bien (dentro de lo que cabe) y llevo sin actualizar el blog desde no sé cuando porque no tengo tiempo y cuando lo tengo no sé de que escribir o me invade la vagueza, esa sensación a la que me dediqué hoy y que, si me descuido, me hace pasar la noche en otra región. Soy un culo inquieto, lo que no significa que me mueva mucho, porque eso como que no, pero necesito hacer cosas. Cuando estuve con el esguince escojoncié el pie por culpa, precisamente, de no poder estarme quieta. Aún así necesitaba no hacer nada durante un día entero y hoy ha sido el día elegido. Esto de madrugar y hacer de niñera no va conmigo, me desquicia y ando cansada a todas las horas del día y precisaría, como mínimo, un fin de semana de esparcimiento para recuperar, pero como no lo tengo esta noche cogí el teléfono y por poco acabo en Madrid.

El coche, concretamente el mío, por supuesto, es como un pequeño refugio. Es cierto que cuando me encuentro con algún capullo al volante me irrito como cualquier hijo de vecino, pero es el espacio en el que más tranquila me siento. No hay nada como, después de tener la bronca del siglo, coger el coche y acabar en el faro de San Juan. La mayoría no conoceréis este sitio (si habéis visto Vicky, Cristina y Barcelona) lo ubican en Oviedo (sí, según Woody Allen la capi tiene puerto).

Volviendo al tema, que es ponerme al volante y calmarle. Soy capaz de pasarme tardes enteras conduciendo sin mucho sentido y algunas de las decisiones más importantes de los últimos años las he tomado en mi cochecín. Si es que es muy especial. Cuando me dieron los ataques de vértigo era el único sitio, contra todo pronóstico médico que decía que eso era una idea suicida, en el que podía estar sin que todo me diera vueltas. Los dolores de cabeza se me pasan una vez me siento en el coche y el pie parece que últimamente me duele menos subida al coche, igual porque enchufo la calefacción directamente a los pies.

No sé porque os acabo de soltar todo este rollo, porque supuestamente esta entrada era para decir ques seguía viva y que mi portátil también. Prometo en los próximos días contaros algo más interesante, o al menos lo intentaré, y no tanto rollo mental. Consecuencias cumpleañera,s más tarde o más temprano, pero siempre vienen.

martes, 1 de diciembre de 2009

La paciencia se agota por momentos

Hay quien opina que no tengo paciencia y no es cierto. Ni mucho menos. Tuve una paciencia infinita durante unos 23 años, hasta que empecé a trabajar, todo sea dicho. A partir d entonces empecé a no tenerla o, más bien dicho, a no querer tenerla. Si siempre eres la tonta que nunca salta por nada pues seguirás siéndola para toda tu vida. Si no te plantas y en un momento determinado pegas un puñetazo encima de la mesa nunca lo harás. En ese sentido aún tengo bastante paciencia, o más bien tengo paciencia, porque me lo trago y me come por dentro.

Pero por lo que se refiere a tener paciencia con la gente, las cosas cambian. Hay gente por la que merece tener paciencia, un amigo; hay con quien hay que tenerla, mi familia al completo. Así que contando con la mucha paciencia que tengo en casa me queda poca para aguantar a determinada gente, de esa por la que no sientes ningún aprecio pero, aú así, tienes que soportarla con mucha frecuencia, mucha más de la que quisieras.

En este caso apenas hay un par de personas en mi vida que no puedo con ellas. Lo intentó, lo intento y lo vuelvo a intentar desde hace años, pero ni con esas. El problema es que a fuerza de autoobligarme a aguantarlas y no saltar cada vez que abren la boca, que es lo que me apetecería, he desarrollado un poder especial que consiste en ser capaz de mantener una conversación, tomar un café e, incluso, hacerles preguntas, sin prestar la más mínima atención.
Aún así, este poder tiene una limitación más que considerable y es que es limitado en el tiempo.
No puedo estar varios días seguidos con estas personas y entre una y otra visita suele precisar de un desahogo que consiste en ponerlas verde, así de claro, con alguna otra persona que no sea totalmente imparcial, por supuesto, sino que se decante por mi.
Así voy tirando desde hace tiempo, no volviéndome muy loca y no montando escenitas por la calle, pero hoy no me ha ayudado ni mi poder. En menos de cinco horas se me fue al carajo la paciencia que tenía que durarme toda la semana. Y ni el critiqueo de última hora me ha servido de mucho.

A ver si con los años voy a estar perdiendo poderes...

martes, 3 de noviembre de 2009

Quiero volver a soñar

Desde hace unos días, más bien unas dos semanas, tengo uno de esos periodos de duerme-velas. que tantísimo odio Da igual que me pase diez horas en la cama que no duermo bien, me despierto varias veces por la noche y me paso el día tirada por las esquinas porque no logro aguantarme en pie, y mucho menos despierta delante de un ordenador. Teniendo en cuenta que mi trabajo se basa principalmente en escribir con un portátil os podéis imaginar que lo he pasado bastante mal, sobre todo el último fin de semana.

Y la noche pasada parecía ser una de esas desastrosas noches, con su consecuente peor mañana. Pero no, hasta eso de las nueve, cuando me quedé dormida pensando iba a levantarme en cinco minutos. Pero no, fue media horita de sueño profundo, profundo; tanto que mi madre a punto estuvo de tirarme algo a la cabeza para que despertara.

Y lo mejor de todo fue el sueño. Raramente me acuerdo de lo que sueño y cuando lo hago suelen ser cosas bastante surrealistas, pero el de esta mañana ha sido de los mejores de los últimos... años podría decirse. Salvo por el hecho de que resulta que había conseguido hacer no sé que fraude fiscal en no sé que empresa había salido impune, con unos cuantos kilos en el bolso y, años más tarde, era feliz como una perdiz viviendo en un sitio en el que jamás, pero jamás de los jamases, viviría.

Después de eso, pues claro, llevo todo el día pensando cómo se llama una película de Demi Moore en la que la mujer tenía dos vidas: una la auténtica, que era triste a más no poder; y otra, la que vivía cada noche al acostarse, en la que era feliz. Ambas vidas tenían una continuidad en el tiempo. Era echarse a dormir y comenzar el sueño en donde lo había dejado el día anterior. Yo quiero ser Demi Moore, no no es por tener a Ashton Kutcher en casa, sino por volver al sueño de esta mañana....

sábado, 10 de octubre de 2009

Premio

Tengo estoy muy abandonado últimamente (frase más repetida para iniciar mis entradas en los últimos dos meses), así que aprovecho el puente del Pilar, en el que no pienso hacer nada más que dedicarme a mi misma y tocarme las narices, para actualizar un poquito. Y para empezar voy a ponerme con publicar un premio que me han llegado en los últimos días, o casi semanas, y por partida doble.

Me lo mandan Principessa y Príncipe Azul Desteñido. No sé si tiene nombre ni imagen, pero bueno aquí suelto las normas que me dicen que tiene y listo.

•Nombrar de a quién te lo ha dado: Principessa y Príncipe Azul Desteñido.
•Autor que nunca leerás: Danielle Steel, al igual que ella. Puede resultar difícil de explicar que no soporte la novela romántica y sea una adicta a la chick-lit, pero soy así, rara de narices. De momento me niego siquiera a mirar sus libros, porque me da una grima insufrible la portada, así que ni los cojo; aunque quien sabe algún día se me va la cabeza y acabo desdiciéndome y resulta que merecen la pena ser leídos. De momento lo dudo muy mucho.
•Algún libro u otra cosa que te interese leer: como tenga que hacer la lista no acabaría en la vida, así que podría decirse que tengo una causa perdida llamada El Quijote. Sí, ya sé, que siendo de letras puras como puedo haber llegado casi a la treintena sin leer la más memorable obra de Cervantes. Pues se debe a varias razones, empezando porque mis profesores de literatura en bachiller fueron de lo peor que te puedes echar a la cara (y creo que he sido bastante benévola) y no nos obligaron a leer El Quijote, como hicieron muchos. Y la otra razón, la fundamental, es que lo intenté cuatro veces y no soy capaz de pasar del capítulo ocho, me duermo. Es algo fulminante, los tranquilizantes no me hacen dormir, pero es coger El Quijote y me quedo sopa en dos minutos. El problema es que se me cae el libro encima y tengo miedo de que un día me ahoge debajo.
•Algo que odias: La gente falsa, egoista, que no es capaz de ver más allá de sus narices,... Vamos que hay varios ejemplos, pero no es plan de dar nombres.
•Entregas el premio a: todo aquel que quiera hacerlo. No voy a dar nombres, todo aquel que quiera hacerlo, y tenga tiempo, es libre. Punto.

PD: pa mi que esto no es un premio, sino un cuestionario, pero bueno.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Escribir por escribir

Acabo de darme cuenta de que estoy un poco vaga con el blog, que hace mucho que no comento nada de mero interés y que parece que estoy salida completamente. Las dos primeras cosas son ciertas, la última no. Lo que pasa es que hecho de menos el Reino Unido y ese sentimiento sale a la superficie de un modo un tanto extraño. Me pasó lo mismo hace poco más de un año, cuando todo me recordaba a Italia y creía que todo lo que tiene que ver con ese país era realmente maravilloso (a día de hoy lo sigo pensando).

Volviendo al tema del blog me he planteado escribir una entrada, más que nada porque la anterior se está convirtiendo en una conversación a dos bandas con Sergio y no queda muy bien. Sé que él no se lo va a tomar a mal, pero o te creas una cuenta de feisbu o tengo que escribir más a menudo. Ya te digo que yo optaría por la primera opción.

Y después de una serie de pensamientos tan interesantes como estos voy a dar por finalizada la entrada más ridícula de todas las que he escrito hasta el momento. No os preocupéis, soy capaz de escribirlas aún peores.

jueves, 6 de agosto de 2009

Gonzalo, el regidor de SLQH, se pasa a la música

Hace unos meses estaba yo viendo Sé Lo Que Hicisteis y me encontré con un skech un tanto chorra en el que, supuestamente, Patricia Conde se había ido a grabar un videoclip con el regidor del programa, Gonzalo (según 20 minutos los ojos más bonitos de la tele). Era una cosa super surrealista rodada en el desierto de Almería y la de Valladolid aparecía vestida de cosas varias, entre ellas de cabaretera y con un bikini y en la cabeza unas plumas de indio. Creo que coincidía con una temporada de vacaciones de la presentadora, porque yo pensé que era una tontería con la que rellenar mientras ella estaba fuera y para quitarse unos cuantos minutos de encima.

Pues resulta que no. Hace un rato estaba haciendo zapping, me paré en Sol Música y me encontré con Patricia Conde con un gorro de ruso en color blanco y luego otro en morado, a juego con unos guarda-manos (no sé si se llama así, pero se me acaba de ocurrir que es un buen nombre). Y me fijé a ver si había cambiado a La Sexta, pero no, seguía siendo un canal musical, así que me quedé mirándolo y dije, leñe a mi esto me suena. Y tanto que me sonaba, porque aparecen cuatro tíos vestidos de traje negro y me fijo en el cantante y digo 'uyy, que esta cara también me suena'. Pues resulta que es Gonzalo, el regidor de SLQH, que tiene un grupo. Se llaman Desvelados, pero no me dio tiempo a apuntar el nombre de (creo) su primer single, que, por lo poco que me fijé, no me dio más, aunque le encontré un parecido con lo que hacía hace muchos, muchos años Emilio Aragón, curiosamente uno de los máximos accionistas de La Sexta.

martes, 12 de mayo de 2009

Declaro la guerra al correo basura

Hartita harta estoy de levantarme todos los días y encontrarme con 40 mensajes en mi buzón de entrada. Que conste que el correo lo miro por la noche, así que para que echéis cuentas eso es lo que se acumula en unas diez horas. Y tu piensas, uyy, que de cosas interesantes voy a tener, que de gente se acuerda de mi,... Las narices. Son todo, sino el 98%, correo basura. Me tienen hasta el mismísimo moño. Me acabo tirando todos los días los diez minutos del desayuno borrando ofertas de créditos express, de ropa chipigüini, de ofertas de trabajo de periodistas (las mismas durante quince días, pero aún así ellos te envían dos correos al día repitiéndolas), de ofertas de viajes, de cursos de CCC, de revelado digital baratísimo y demás cosas que, raramente, me sirven para algo.
Así que esta mañana me cansé. A las ocho y media de la mañana tenía 42 mails, todos ellos inútiles,y me puse a borrarlos uno por uno y a hacer click en deseo darme de baja. ¿Sabéis lo más morrocotudo? Que hay algunas empresas que, después de que tu te des de baja y expliques de es porque estás saturada de correo basura te mandan un mail para confirmarte que te has dado de baja. ¿Hay alguna cosa tan inverosímil como querer dejar de recibir correos y que te escriban para decirte que van a dejar de hacerlo? Ni que decir tiene que me he pasado media mañana haciendo click en dar de baja, os lo juro.

domingo, 15 de marzo de 2009

La más tierna historia de amor

Últimamente tengo muy abandonado a mi Reverte así que he aprovechado esta mañana (llevo despierta desde las seis y media y no me queda un rincón de la casa por limpiar) para ponerme al día. Lo cierto es que el abandono le viene de que a finales del año pasado tenía una absurda obsesión por escribir de guerras y batallas navales, lo que me aburre sobremanera. Ahora, echando un vistazo a la hemeroteca me he encontrado, como no, con estas trifulcas un tanto soporíferas, pero también con "la más tierna historia de amor"

sábado, 14 de marzo de 2009

Un mordisquito

Me da igual ser una asaltacunas. Es más, en algunas ocasiones merece la pena ser una asaltacunas por casos como este. Que más dan ocho años pa' arriba que pa' abajo. Como diría una amig mía; ¡que me muerda!

miércoles, 4 de marzo de 2009

Me aburro

Me aburro. Me aburro. Me aburro. Me aburro. Me aburro. Me aburro. Me aburro. Me aburro. Me aburro. Me aburro. Me aburro. Me aburro. Me aburro. Me aburro. Me aburro. Me aburro. Podría estar repitiendo la misma frase durante 30 folios, pero es lo único que se me pasa por la cabeza desde hace varios días, días que se me han hecho tan largos como una semana entera cada uno de ellos. Entre la poca actividad noticiera que tenemos desde... (ya no me acuerdo cuando) y que tengo la sensación de que esto es tan rutinario como ser oficinista voy de hastío en hastío. Los turnos se me pasan, muy lentamente, deseando que llegue el siguiente descanso y no os podéis hacer idea de lo triste que resulta.
Eso sí, en el lado positivo de la balanza está que en dos días me piro a Madrid, pero hasta que llegue el viernes se me está haciendo la semana eterna. Cinco años después de abandonar la capi me reencontraré con algunas de mis compis a las que no veo desde aquel 2003, por Dios que lejos suena ya. Es más, las hay que hace aún más que no veo: ocho o, incluso, diez años. A ver como nos va y a esperar que la próxima vez no tardemos tanto en vernos. Basta decir que el encuentro empezó a gestarse en noviembre y parece que lograremos juntarnos cuatro meses después.

miércoles, 25 de febrero de 2009

El ilustre Dinio

Estoy viendo ‘Sé lo q hicisteis...’ que están haciendo medio programa gracias a la entrevista que ayer le hizo Jesús Quintero a Dinio en ‘Ratones coloraos’. Están hablando de que el ex novio de Marujita es un nombre nuevo y reformado. Extraigo un trozo de la conversación:
Dinio: el último libro que leí era de ... Gabriel... García Márquez
Quintero: ¿qué libro era?
Dinio: no, pues no me acuerdo.
Quintero: y, ¿de qué iba?
Dinio: pues no lo recuerdo.

Toma ya. Eso es facilidad de palabra y lo demás son tonterías.

lunes, 23 de febrero de 2009

ABC vende tupperwares

No sé si son los auténticos e inigualables tupperwares o son unos de los chinos, pero esta tarde casi me caigo de la silla cuando escuché por la tele que ABC regalará tuppers a partir de esta semana. Y no, no los regala, porque es de esas promociones con cartilla que tienes que ir rellenando. Mira que los periódicos han regalado casi de todo, y yo pensaba que lo último era meterse con las vajillas, cuberterías, abanicos, chales y demás, pero no, los hay que se les ocurren cosas como estas.

Me imagino el planteamiento en las cúpulas de Vocento:
Genio1: ¿de qué podíamos hacer la nueva promoción?
Genio2: pues no sé, pero podíamos hacer algo con eso de la crisis.
Genio1: sí, el otro día estaba yo en casa y pusieron un reportaje sobre que ahora los curritos se llevan la comida a casa, porque como las cosas están muy mal, se hacen la comida el día antes y se la meten en tupers.
Genio2: ahhh, sí. Pues podíamos venderles tuppers.
Genio1: vale, porque claro, eso debe ser difícil de conseguir en una tienda normal, no?
Genio2: sí, sí, porque mira que yo el otro día me di una vuelta por la sección del Gourmet de El Corte Inglés y no los ví.
Genio1: ya, además, los que yo vi son muy feos, los nuestros serán muy elegantes, propios de alguien que lee el ABC, por supuesto.
Sí señores, aunque no os lo parezca, las altas esferas piensan así, ajenos a lo que ocurre en el piso de abajo.

El sillón-librería


Es más feo que los cuadros religiosos con lucecitas que venden los chinos, pero es más práctico que nada, o no? Hace meses lo vi en una revista y hace unos días me lo encontré pululando por internet. Ahí me entra a mi la mitad de una de las estanterías de la habitación, lo que supondría que podría comprarme otro medio centenar de libros. Jejeje. ¡Qué peligro tiene conmigo!

viernes, 20 de febrero de 2009

Cansancio, cena y visita a blogs

Estoy frita. Los turnos de 10 días se hacen eternos, y cuando son de 11 ya no os quiero ni contar. Si a eso sumamos que llevo tres días combinando trabajo con estudio es normal que mi cara en estos momentos parezca la de un zombi. Lo cierto es que los últimos días estudié más que trabajé (lo reconozco, vaguée mogollón y con permiso del jefe) y claro una ya había perdido la costumbre y ¿sabéis una cosa? que mal sienta estudiar. Ni de coña vuelvo yo a esa época de empollar e ir a clase. Sí, tenía cosas buenas, que en realidad estudiabas tres meses al año y los otros nueve te tocabas las narices, pero aún así, como que prefiero el mundo laboral. Y claro, que si unes uno y otro, y el hecho de que estoy de ama de casa, mi mesa de la cocina durante todo el día de hoy ha sido una cosas horrorosa, algo parecido a esta que se ve aquí arriba.
Y hoy, que encima me tocó madrugar, empecé con un día espírico y ahora, a punto de dar las nueve, estoy para tirarme en el sofá. Pero no, no puedo, porque tengo una cena dentro de un par de horas y tengo que mantenerme despierta. Estoy pensando en tomarme un chute de café, porque las coca-colas a estas alturas han dejado de hacerme efecto o echarme un ratín encima de la cama. No, eso no porque acaba siendo peor, porque luego no soy capaz de levantarme. Así que al final he optado por darme una vuelta por el mundo blogger y me he encontrado cositas muy interesantes: blogs de fotógrafos profesionales, de aficionadas a la elaboración de postres, de grupos de montaña de Chile y, lo mejor de todo: un blog escrito en griego. Claro, si hay blogs en español, en chino o en alemán, ¿por qué no va a haberlos en griego? Entre que hace años que no veo griego (que conste que yo con el que me medio defendía era el antiguo, no el moderno) y que ya ni me acuerdo ni como se lee, me acabo de quedar con cara tonta leyéndolo. Bueno si a intentar descifrar tres palabras se le puede considerar leer. Saqué el título de un libro o de una canción, pero nada más.
Hala, después del desahogo me voy a corregir los últimos ejercicios que hice hoy y a prepararme para la cena. Con las ganas que tengo de ir a meterme en mi cama!!!!

sábado, 14 de febrero de 2009

Por fin ha llegado San Valentín

El días más comercial del año por antonomasia ya está aquí. Que sí que el día de la Madre, el del Padre e incluso el de los abuelos, para quien lo celebre, se crearon básicamente para vender regalos, pero es que esos regalos al menos van dirigidos a gente que de verdad quieras. En el caso de San Valentín el 80% de los que dan/reciben regalos no han alcanzado la mayoría de edad, así que como que eso del concepto del amor no anda muy claro, básicamente es el día en que le compras a alguien la mayor horterada del mundo: un colgante para la cadena que se rompe en dos, un osito con un corazón en la barriga, una rosa que se cotiza tan cara como todo el ramo tres días antes y al día siguiente,...
Debe ser por eso de la crisis que este año nos han bombardeado a publicidad y ya estaba más que cansada. De los 20 correos que tengo en el mail cuando me levanto a diario 15 eran de publicidad y de esos 14 tenían que ver con el Día de los Enamorados. Las compañías aéreas te dicen que claro, lo más romántico es irte con tu pareja a París o a Nueva York, las páginas de turismo te dicen que no, que vayas a Escocia a encontrar el amor de tu vida (verídico, lo vi), las de impresión pues que enmarcan tu careto en un corazón que puede reproducirse en camisetas, boligrafos, lapices de fotos o posters de 1,5 x 0,5 metros.Ya el colmo fue que Fnac y Casa del Libro bombardearan con San Valentín. "Libros para enamorar". ¿Habéis escuchado alguna vez semejante eslogan tan sumamente horripilante? Porque yo no. ¿Que quieren que te enamores de quien te regala el libro, de quien lo escribe, del protagonista o del vendedor de la tienda? Al menos que te digan claramente de quien.
Menos mal que apenas quedan unas 15 días del Día de San Valentín. Un último esfuerzo para soportar la publicidad que anima a comprar a los rezagados y esto pasará. Hasta el año que viene.