De vez en cuando creo que estoy un poco pirada (en realidad últimamente demasiado a menudo), porque pienso que hay cosas que sólo se te ocurren a ti y que no puede ser posible que sean ciertas, porque entonces se montaría un cirio de tres pares. Pues esta mañana corroboré que no, que no soy la única que piensa ciertas cosas, y que hay quien lo publica en El País. Es Ramón Muñoz, que hoy se casca un artículo/reportaje/información (lo cierto es que no sé cómo definirlo, pero da igual).
Suscribo todo lo que dice, aunque con variaciones. Por estos lares no somos mucho de irnos a comer con importantes directivos, porque salvo las comidas (o pinchos) de Navidad, no solemos codearnos con esta gente salvo en ruedas de prensa. Y sí, es cierto, a veces ni preguntamos y ni nos mosqueamos cuando nos dicen 'el presidente no admite preguntas'. Y claro, a ti se te queda cara de tonta pensando que si no va a haber una comunicación entre las partes resultaría más fácil (y más económico) que te manden una nota de prensa, ¿o no?.
Pero en lo demás Ramón Muñoz tiene toda la razón del mundo, especialmente en lo del 'periodismo ciudadano'. Me encantaría saber quién decidió darle ese nombre al marujoneo. No nos equivoquemos es gente que es cotilla. Estar en el lugar preciso a la hora exacta no te convierte en periodista, sino en afortunado mirón. Y sí, es un mirón que se inmiscuye, la mayor parte de las veces, donde nadie lo llama.
Un móvil con cámara no es una cámara, ni periodista quien escribe sobre ello en un blog. Si es algo tan simple, ¿por qué no lo entiende casi nadie? Adoro los blogs, pero es que lo mínimo es saber escribir sin faltas de ortografía cuando decides escribir en la red y considerarte un comunicador. Sí, los blogueros son comunicadores, pero no periodistas. Me duele a la vista leer post en los que recibo puñetazos en los ojos cada cinco segundos porque gente (universitaria, con más que unos estudios mínimos siempre) no sabe que existen los acentos, o que tú va muchísimas veces sin tilde y ya ni hablamos del uso de la b/v, porque daría para una novela de 500 páginas.
Esto viene a colación de las muchas ofertas de empleo de blogers que he visto últimamente. Son super graciosas, porque las empresas quieren un redactor (requisitos mínimos: profesional, serio, perfecta escritura y redacción. Vamos, un periodista), pero le quieren pagar precio de aficionado. Bueno eso si te pagan, porque los mejores son los de: 'no se paga, esto es por divertirnos'. El último que leí así estuve tentada de escribirle y decirle cómo me divertiría yo, pero me corté porque no merece la pena cabrearse. Escribo un post en el blog y me desfogo un poco.
Suscribo todo lo que dice, aunque con variaciones. Por estos lares no somos mucho de irnos a comer con importantes directivos, porque salvo las comidas (o pinchos) de Navidad, no solemos codearnos con esta gente salvo en ruedas de prensa. Y sí, es cierto, a veces ni preguntamos y ni nos mosqueamos cuando nos dicen 'el presidente no admite preguntas'. Y claro, a ti se te queda cara de tonta pensando que si no va a haber una comunicación entre las partes resultaría más fácil (y más económico) que te manden una nota de prensa, ¿o no?.
Pero en lo demás Ramón Muñoz tiene toda la razón del mundo, especialmente en lo del 'periodismo ciudadano'. Me encantaría saber quién decidió darle ese nombre al marujoneo. No nos equivoquemos es gente que es cotilla. Estar en el lugar preciso a la hora exacta no te convierte en periodista, sino en afortunado mirón. Y sí, es un mirón que se inmiscuye, la mayor parte de las veces, donde nadie lo llama.
Un móvil con cámara no es una cámara, ni periodista quien escribe sobre ello en un blog. Si es algo tan simple, ¿por qué no lo entiende casi nadie? Adoro los blogs, pero es que lo mínimo es saber escribir sin faltas de ortografía cuando decides escribir en la red y considerarte un comunicador. Sí, los blogueros son comunicadores, pero no periodistas. Me duele a la vista leer post en los que recibo puñetazos en los ojos cada cinco segundos porque gente (universitaria, con más que unos estudios mínimos siempre) no sabe que existen los acentos, o que tú va muchísimas veces sin tilde y ya ni hablamos del uso de la b/v, porque daría para una novela de 500 páginas.
Esto viene a colación de las muchas ofertas de empleo de blogers que he visto últimamente. Son super graciosas, porque las empresas quieren un redactor (requisitos mínimos: profesional, serio, perfecta escritura y redacción. Vamos, un periodista), pero le quieren pagar precio de aficionado. Bueno eso si te pagan, porque los mejores son los de: 'no se paga, esto es por divertirnos'. El último que leí así estuve tentada de escribirle y decirle cómo me divertiría yo, pero me corté porque no merece la pena cabrearse. Escribo un post en el blog y me desfogo un poco.









